Phil Klotzbach avisa de la cubierta actual de nieve en el hemisferio norte, según la monitorea la Rutgers University. El valor de diciembre está entre los tres primeros de esta serie.
Más baja de lo que se esperaba, teniendo en cuenta que estamos en fase de El Niño. No es un El Niño fuerte, de momento, pero sí es tan fuerte como La Niña de 2007 – 2008, pero en sentido contrario. Entonces los alarmistas dijeron que las temperaturas eran bajas (hacia 0,0º C) por culpa de la Niña, que escondía la tendencia de fondo. Bueno, pues ahora son no altas, a pesar de un El Niño de la misma intensidad . ¿Donde está la tendencia de fondo?
En los últimos 10 diciembres ha habido cinco más calientes y cuatro más fríos.
Como lo pone el dr. Roy Spencer [-->], jefe científico del equipo UHA – MSU que lo mide:
La anomalía temperatura global media de la baja troposfera ha bajado en diciembre al nivel de octubre, +0,28º C . Los trópicos continúan calentándose, debido a las condiciones de El Niño, mientras que los extratrópicos de los hemisferios norte y sur se han enriado desde el mes pasado. Aunque la gran variabilidad inter anual de las temperaturas mostradas en el gráfico hacen difícil dar una opinión respecto a la tendencia de largo plazo en el contexto del calentamiento global, la media móvil de 25 meses sigiere que no ha habido calentamiento en los últimos 11 años, o por ahí.
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Notas:
Datos:
Están medidos en “anomalías”, o separación de la media 1979 – 1999, y están corregidos (se supone) de la variabilidad estacional.
Comentario de P Gosselin en el blog Zorita – von Storch
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Sencillamente genial:
Los científicos del clima, el IPCC y la prensa han redefinido muchos términos. Aquí pongo un diccionario abreviado de ciencia climática para principiantes.:
1. Ciencia (s) el arte de cambiar, ocultar, o borrar datos en orden de confirmar un resultado deseado.
2. Truco (s) una solución científica inteligente para ocultar una realidad inconveniente.
3. Gilipollez (s) cualquier información, dato, u otros estudios que contradigan la hipótesis calentóloga.
4. Negacionista (s) un pseudo científico, o cualquier persona, que tiene la jeta de dudar en algún grado de la hipótesis calentóloga.
5. Predicción (s) una prognosis de eventos catastróficos producida por los modelos de una computadora antropogénica que se suponen probables, o muy probables, aunque no lo sean.
6. Período cálido medieval (s) un período de tiempo cálido legendario, alegadamente ocurrido entre 1.000 y 1.2000 DC, pero que realmente no ocurrió.
7. Mitigación (s) el acto de regular la naturaleza, o a Dios, por parte de los gobiernos.
8. Científicos de Real Climate (s) persona muy entrenada que trabaja en el campo de la ciencia climática que practica muy activamente trucos y ciencia (ver arriba)
9. tierra-planista (s) cualquiera que duda la hipótesis calentóloga en algún grado. Sinónimo: negacionista.
10. Democracia (s) un sistema indeseable de gobierno que impide a los líderes la mitigación de los desastres proyectados por los modelos.
11. Cambio climático (s) Un fenómeno reciente que empezó en el siglo XIX, que nunca había existido, u que produce cambios de largo plazo en el clima causado exclusivamente por la actividad humana.
12. Consenso (s) un sistema usado en ciencia climática para proporcionar una hipótesis. Si un cierto círculo de científicos políticamente correctos acuerdan una hipótesis, entonces se considera como algo establecido. Ni datos ni nuevos descubrimientos podrán desmentir la ciencia por consenso.
13. Establedico (a) acordado irrevocablemente a través de la aserción de autoridad y proclamación de consenso.
14. Descenso de temperatura (s) un descenso de corto plazo en la temperatura global no predicho por los modelos, y causado por la variabilidad natural.Sinónimo: el tiempo.
15. Aumento de temperatura (s) calentamiento global producido por el hombre y predicho por los modelo. Sinónimo: calentamiento global.
16. Variabilidad natural (s) una explicación para el descenso inesperado de temperatura no previsto por los modelos.
17. Sol (s) una estrella cercana a la tierra que tiene la propiedad única de una producción radiativa estable, que nunca cambia, con una constante solar fija y un comportamiento invariablemente benigno.
18. “Peer-Review” (s) el proceso de controlar rigurosamente cualquier trabajo que se va a publicar y que apoya la hipótesis calentóloga, llevado a cabo solo por científicos partidarios de susodicha hipótesis.
19. Riguroso (a) que tiene la cualidad de ignorar las faltas en los trabajos calentólogos, y que pone los susodichos trabajos rápidamente en disposición de las revistas científicas prestigiosas.
20. Revista científica prestigiosa (s) cualquier revista que está de acuerdo con la calentología, y aplica “peer-review” riguroso, y sin embargo no pide antes de publicar libre acceso a los datos y al código informático que han conducido a las conclusiones.
21. FOIA (s) Ley de Libertad de Información (s) Una ley que perturba mucho a los científicos del sector público, requiriéndoles la disponibilidad de sus datos y sus códigos al público y a los negacionistas.
22. Criminal climático (s) cualquier escéptico negacionista, o tierra-planista, que promueve y soporta la democracia.
Una vez que sabe estos términos, ¡resulta mucho más fácil entender la ciencia del clima!
Curiosa noticia. Han hecho un estudio muy completo de tres glaciares en Suiza, y han descubierto que dismunuían más rápido en la década de los 1940s.
Eso es lo que han medido. Luego viene lo que explican. En palabras de Luboš Motl en un comentario en WUWT [-->]:
Las explicaciones de deshielo para varios glaciares alrededor del mundo parecen muy diversas. Me pregunto hasta qué punto esta diversidad de causas es real, y hasta donde muestra que la gente está especulando al buen tuntún. En particular dudo de que todas esas observaciones de los Alpes se puedan atribuir al sol.
Hacen un doble juego. Dicen que entonces los glaciares se retraían más rápido, a pesar de una menor temperatura, por culpa de la insolación, medida en Davos. Y en la letra pequeña adjudican la diferencia de insolación o a las nubes, o a los aerosoles. En la letra grande, lo que se ve arriba, solo hablan de los aerosoles, para que sea artificial en vez de natural. Y es que si fueran las nubes, y si de verdad en 1940 hacía menos calor (es dudoso), una mayor nubosidad ahora, junto a un parón del calentamiento, podría perfectamente ser una retroalimentación negativa del clima, lo que jodería todo el invento de la teoría del CO2 armagedón.
Por otra parte, después del escándalo del CRU (climategate), hay que coger con pinzas los datos de temperatura. Los estudios que están saliendo (todavía amateurs) van todos en el mismo camino: que el aumento de temperatura respecto a los 1940s se debe a las “correcciones” injustificadas de las lecturas de los termómetros. Sería un “calentemiento antropogénico”, sí. Pero más bien “cienciogénico” que “industriogénico”.
Como ejemplo, este estudio de un comentarista en The Air Vent, percisamente sobre Suiza. Compara las temperaturas oficiales, tanto los datos puros y los datos “homogeneizados”, con dos termómetros europeos de confianza, porque llevan mucho tiempo sin cambier de sitio en un ambiente muy apartado: Armagh, en Irlanda, y el monte Slovak Lomnicky, en Eslovenia. Está medido en “anomalías” (desviación de la media de un mismo período base), así que se pueden comparar directamente. Y resulta curioso, porque los datos “crudos” suizos coinciden a la perfección con Armagh y Slovak Lomnicky, que por sus características no necesitan ninguna homogeneización. La banda verde la he puesto yo, para que se vea más fácil. No parece que haga mucho más calor en Suiza (datos sin “homogeneizar”) ahora que en 1940. Pinchar el cuadro para ampliar.
Asunto colectivo trajinado entre Rafa Brancas, From the Wilderness, Viejecita y Bubo.
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Acabada la fase traducción:
Pego aquí el texto, pero por si acaso, lo dejo también en formato word en bilingüe (para facilitar la localización de los subtítulos), y en solo español.
El programa fue transmitido en YLE, la Compañía Finlandesa de Radiodifusión, TV1, lunes 7 de diciembre 2009.
Introducción
Voz en off (VO), el reportero Martti Backman: En la noche del Jueves, 19 de noviembre, se subieron a un servidor de Internet en Rusia archivos de datos internos y copias de los correos electrónicos del centro de investigación climática británico C.R.U.
El aún desconocido soplón -o cracker- explicó su acción con el siguiente mensaje:
(Actor lee las tres primeras frases, texto completo en la pantalla)
“Creemos que la ciencia del clima es, en la situación actual, demasiado importante como para quedar en la oscuridad.”
“Por la presente, sacamos a la luz una selección aleatoria de correspondencia, códigos, y documentos. ”
Espero que estos les den una idea de la ciencia climática y de la gente tras de ella.
(Música de fondo: Ocultar el descenso-canción de Minnesotans for Global Warming)
Episodio Título: Climategate
VO: La filtración abre una visión sobre el funcionamiento interno de CRU, un bastión de científicos del IPCC, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.
Revela el secreto, el odio, la intriga y la manipulación de los resultados de la investigación tras de la fachada de la ciencia del clima.
La divulgación también ha suscitado la cuestión de si los líderes mundiales reunidos en la Cumbre de Copenhague sobre el clima han sido mal guiados por los científicos.
El Profesor Phil Jones es el director de la Unidad de Investigación del Clima (CRU) de la Universidad de East Anglia
Rechazó nuestra solicitud para una entrevista, y también se negó a responder preguntas por escrito.
La oficina de prensa de la Universidad nos dijo que no son capaces de proporcionar respuestas.
Por esta razón, ITV ha hablado con los profesores de ciencias de Finlandia.
Atte Korhola, profesor de Cambio Ambiental, de la Universidad de Helsinki: ”… realmente sorprendente …”
Kalevi Mursula, profesor de Astrofísica de la Universidad de Oulu: “… algo sospechoso …”
Antero Järvinen, profesor de biología de la Universidad de Helsinki: “… Me pregunto …”
Juha Pekka Lunkka, profesor de ciencias de la tierra, de la Universidad de Oulu: “… Estoy anonadado …”
VO: Pero volvamos al CRU.
La persona que filtró – o hackeó – los documentos utilizó un nombre de archivo que es una referencia directa a la ley de Libertad de Información del Reino Unido (o ley FOIA. )
El director del CRU, Jones, y sus colegas, habían desafiado a la ley durante más de cuatro años.
Ahora tienen que explicar sus acciones a las comisiones de investigación – y la policía.
(Gráfica: imagen de un palo de hockey sobre hielo con las fotos en miniatura de los científicos del clima superpuestas una por una: Jones, Wigley, Trenberth, Mann, Bradley, Hughes, Overpeck, Santer, etc …)
VO: El CRU ha compilado estadísticas de la temperatura media de la Tierra desde 1850.
Esta serie temporal muestra un calentamiento de unos 0,7 grados centígrados durante el siglo pasado.
La curva es el resultado de la agregación de datos de estaciones meteorológicas en todo el mundo y el cálculo de promedios – con un método secreto.
Muchos investigadores han pedido al CRU los datos de medición y el código de ordenador utilizados en la construcción de la temperatura media global.
La respuesta del director de CRU, el profesor Phil Jones, fue heladora:
Steve McIntyre, matemático, Toronto, Canadá:” ‘Tenemos veinticinco años invertidos en esto, ¿por qué debo enviar los datos para usted, cuando su único objetivo es encontrar algo de malo? “, Que es una declaración muy poco científica. “
VO: El liderazgo CRU ha considerado la temperatura del mundo como su propiedad privada, pero ahora una parte de los datos y código utilizados en su creación es de dominio público.
Atte Korhola: “Esos mensajes reflejan que algunas personas han tenido pánico con la posibilidad de que, ¿qué pasa si la naturaleza no se comportan de la forma en que nuestros modelos y nuestras propias teorías predicen?”.
VO: Un problema para los científicos afiliados al CRU ha sido el período cálido medieval a principios del segundo milenio.
Se sabe hace mucho tiempo que era más cálido que el actual.
Juha Pekka Lunkka, profesor de geología de la Universidad de Oulu: “Tengo que decir honestamente que no, todavía no hemos llegado a la conclusión de que el período cálido medieval no existió.
Los datos proxy disponibles, al menos los del Hemisferio Norte, especialmente de Europa occidental, donde tenemos más datos, demuestra claramente que la temperatura ha sido tan caliente o más caliente que en la actualidad “.
(Foto del famoso gráfico del palo de hockey de Michael Mann, )
VO: A finales de 1990, los científicos cercanos al CRU (dirigidos por Michael Mann), publicaron esta curva, conocida como “el palo de hockey ‘en la revista Nature.
Muestra la temperatura media mundial durante los últimos mil años.
Su pala abruptamente ascendente señala 1998 como el año más cálido del milenio, y el mango inclinado suavemente hacia abajo esconde el conocido período cálido medieval.
(Fotos del reportero Backman caminando con McIntyre en Toronto.)
VO: El matemático canadiense Steve McIntyre puso el palo de hockey bajo una lupa.
Ni el método de Mann, ni sus datos salían bien del escrutinio.
A instancias del Congreso de Estados Unidos, EE.UU. La Academia Nacional de Ciencia y el Comité de Estadística del Consejo Nacional de Investigación examinaron las reclamaciones de McIntyre y establecieron que Mann había hecho afirmaciones exageradas.
El palo de hockey estaba roto.
(El informe de los estadísticos ‘, nombrado por su presidente Edward Wegman, describió también la red social de los científicos del clima, y la encontró muy pequeño y exclusivista. El núcleo de la red incluye a muchos investigadores del CRU. El informe criticó a los científicos del clima por su insuficiente dominio de los métodos estadísticos.)
VO: En 1999, el equipo de hockey preparaó una imagen del gráfico para su uso en la portada de una publicación de la Organización Meteorológica Mundial.
VO: Entre los emails filtrados, había uno enviado por el director del CRU, Jones, sobre este gráfico.
Decía:
La voz de Jones (actor): “He completado truco de Micke en Nature del añadido de temperaturas reales a cada serie de los últimos 20 años – - para ocultar el descenso.”
VO: ¿Qué descenso?
Los cálculos de temperatura en una escala milenaria se realizan con mediciones indirectas llamadas proxies.
La temperaturas antiguas se deducen, por ejemplo, de los sedimentos del lago y los anillos de los árboles.
Para su “disgusto, el equipo de hockey había establecido que la temperatura deducida de anillos de los árboles descendía bruscamente en las últimas décadas del siglo 20.
Sin embargo, los termómetros demostraban que la Tierra se había calentado.
¿Cómo hacer frente a esta divergencia?
Se sospechaba que el equipo de hockey injertó o empalmadó lecturas del termómetro en la reconstrucción basada en anillo de árboles.
El inventor del palo de hockey original, Michael Mann respondió a estas acusaciones en un tono ofendido:
Voz de Mann (actor, cito del blog RealClimate): “Que sepamos, jamás en este campo ha habido investigadores que hayan “injertado el registro termométrico” en ninguna reconstrucción. Es algo decepcionante encontrarse esta afirmación engañosa (que generalmente viene de websites de desinformación financiadas por la industria) en este foro. “
VO: Pero eso era exactamente lo que Mann y los científicos CRU había hecho.
Cuando la estimación de temperatura basada en los anillos bajaba así: (Gráfico que muestra el descenso al final de las curvas.)
- El CRU ocultó el descenso injertando datos de termómetro al final de la curva, sin decir sobre el truco a nadie. (Segunda curva que muestra el empalme, señalando hacia arriba al final.)
VO: Con este truco, el equipo de Jones fue capaz de hacer un palo de hockey con un ascenso impresionante.
El “truco en Nature de Mann,” ha causado estupor entre los científicos.
(Foto: Profesor Atte Korhola en su estudio, viendo el clip “Hide the decline”- en Youtube, por “Minnesotans for Global Warming”).
Profesor Korhola: “Esto ha sido criticado severamente – nunca deberían haber hecho esto”.
VO: El equipo no se paró a reflexionar, ¿por qué su interpretación de los anillos de los árboles no producía el calentamiento esperado?
En su lugar, optó por ocultar el problema.
Pero si anillos de los árboles no son fiables en la medición de calor en el presente, no son fiables tampoco en la estimación de las temperaturas del pasado.
Jarl Ahlbeck, (profesor de tecnología medioambiental en la Universidad Abo Akademi): “Esto significa que uno de ellos está equivocado.
Si los anillos de árboles no muestran calentamiento en las últimas décadas y los termómetro sí, uno o el otro está mal.
No pueden estar bien ambos. “
VO: La divergencia entre los árboles y los datos de termómetro estaba oculta también en el Informe de Evaluación del IPCC 2001.
La parte complementaria del informe incluía esta parte de los datos (se muestra en el gráfico en blanco), pero no mostraban esta parte (parte roja del gráfico).
VO: Steve McIntyre fue uno de los expertos revisores del informe de 2007.
Se opuso a ocultar el descenso en uno de sus comentarios.
Steve McIntyre (actor de voz): “Mostrad la reconstrucción de Briffa hasta el fin, no os detengáis en 1960.
Entonces, comantad y tratar el “problema de la divergencia” si es necesario.
No oculte el truncamiento de este gráfico.
Esto se hizo en el informe anterior (IPCC TAR). Era engañoso. “
VO: El IPCC respondió a McIntyre que mostrar la última parte de la reconstrucción de Briffa sería considerado inapropiado.
El Profesor Jones ha admitido recientemente que han utilizado este truco, y se ha arrepentido de su elección de las palabras.
Pero niega que el uso de la palabra truco signifique engaño ‘.
Atte Korhola: “Lo que es alarmante aquí, en mi opinión, es que muchos de estos correos electrónicos indican que el autor es una persona con una misión, cree hacer el bien, y que eso justifica la adopción de excepciones a las prácticas normales en la ciencia como la replicabilidad, la transparencia, la autocrítica y similares, elementos básicos de la ciencia “.
VO: El material se filtró CRU contiene 3 000 mensajes de correo electrónico de la correspondencia entre los investigadores.
Revelan una atmósfera agresiva, donde los científicos consideran a sus colegas disidentes como a sus enemigos a combatir con todos los medios posibles.
Ben Santer, uno de los científicos del clima más famosos, escribe en uno de sus mensajes a Jones que, se sintió tentado – muy tentado – a “dar una paliza” a su viejo colega, el profesor Pat Michaels, que pertenece al bando de los escépticos.
En otro mensaje del mismo Santer expresó y ganas de hablar con Steve McIntyre y sus colegas en un “callejón oscuro”.
CRU director Phil Jones se refiere repetidamente a sus colegas disidentes como “completos imbéciles”.
Cuando el escéptico climático finés Timo Hämeranta mandó un mensaje lamentando la muerte del veterano escéptico australiano John Daly – también conocido por los televidentes de este programa -, Jones comentó a su círculo íntimo que había recibido la información como “buenas noticias”.
VO: La filtración revela la ocultación sistemática de datos al control externo.
El Profesor Jones ha mantenido los datos de temperatura del mundo como si fueran su propiedad privada, y ha rechazado las solicitudes de mostrarlos.
Pero Jones estaba preocupado de que, una nueva ley de Libertad de Información del RU pudiera aplicarse también a sus archivos.
En 2005, escribió a Michael Mann:
La voz de Jones (actor): “Los dos EMES (McIntyre y McKitrick) buscado los datos CRU de estaciones durante años. Si alguna vez saben que ahora hay una Ley de Libertad de Información en el Reino Unido, creo que borraría el archivo antes que enviarlo a nadie “.
VO: Poco después de esto, Jones reveló su frustración a sus colegas más cercanos:
La voz de Jones (actor): “Me esán molestando un par de personas para liberar los datos de temperatura del CRU. Que ninguno de ustedes tres diga a nadie que el Reino Unido tiene una Ley de Libertad de Información!
VO: No obstante, la presión por revelar los expedientes aumentaba.
En la primavera de 2008 se hizo evidente que, incluso los mensajes de correo electrónico entre los investigadores podrían considerarse como documentación sujeta a la FOIA.
La voz de Jones (actor): “Mike, ¿Puedes eliminar cualquier correo electrónico que hayas tenido con Keith re informe AR4 (IPCC de 2007)? Keith hará lo mismo. – - ¿Puedes enviarlo también a Gene y que haga lo mismo ? – - Se lo diremos Gaspar también. Cheers Phil “.
VO: Todos los beneficiarios de esta orden de supresión habían estado colaborando en los estudios que ha afirmado que “independientemente” de verificar la solidez científica de palo de hockey original de Mann.
En agosto de 2008 Jones había subido con una nueva excusa para rechazar solicitudes de la FOIA.
Le escribió a Gavin Schmidt, de la NASA:
La voz de Jones (actor): “La línea que estamos usando todos sobre la FOIA es esta. IPCC está exento del FOIA de cualquier país — hemos dicho esto a los escépticos.”
VO: Hace un año, Jones escribió a Santer:
La voz de Jones (actor): “HAce 2 meses borré un montón de correos electrónicos, por lo que tengo muy poco — si hay algo.”
VO: Poco después estalló el escándalo Climategate noviembre de este año, Jones explicó al periódico The Guardian:
La voz de Jones (actor): ”No hemos eliminado ningún correo electrónico o datos aquí en CRU.”
Atte Korhola: “…se mantienen listas negras de los científicos cuyo trabajo no debería ser visto en las publicaciones científicas, y se proponen boicots contra las revistas científicas si se han publicado opiniones críticas “.
VO: El CRU y su plantilla superior ejercen un considerable poder para imponer la visión de consenso sobre cual es el estado del clima.
Pueden influir en los informes del IPCC y con ello pueden tener un efecto en la opinión pública.
Profesor Lunkka: “Digamos que, debido a la política del IPCC – y es política – proporciona munición a los responsables políticos para tomar decisiones, y por tanto tenemos ciertos grupos dentro de la IPCC que tiran en direcciones determinadas, yo podría suscribir esta opinión.
Digamos Briffa, Overpeck, y este Jones, que son jugadores muy fuertes, y excelentes científicos, sin duda, pero de nuevo, a veces uno tiene que preguntar si también hay un programa político en ello. “
VO: En 2003, el equipo de hockey no estaba contento con la revista Climate Research, que había aceptado la publicación del trabajo de personas clasificadas como escépticos.
Michael Mann escribió a Jones en marzo de 2003:
La voz de Mann (actor): “Este fue siempre el peligro de criticar a los escépticos por no publicar en literatura “peer-revew”.
Obviamente, ellos encontraron una solución a eso – hacerse cargo de una revista!
Entonces, ¿qué hacemos al respecto?
Creo que tenemos que dejar de considerar a “Climate Research” como una revista “peer-review” legítima.
Tal vez deberíamos animar a nuestros colegas de la comunidad de investigación del clima a no enviar, o citar, los trabajos en esta revista. “
VO: El pecado cometido por Climate Research fue su “publicación de un controvertido estudio.
El círculo interior CRU querían castigar al editor de la revista.
Tom Wiglet, asociado cercano de Jones, escribió a Tomothy Carter, que estudia cambio climático en la autoridad ambiental finlandesa, que el editor Hans von Storch publica “ciencia basura” solo para provocar el debate.
Voz Wigley (actor): “… hay que deshacerse de Von Storch también”.
VO: El equipo de hockey ha tomado un gran interés en controlar el proceso de revisión.
En julio de 2004 Mann se irritó por dos estudios que en su opinión no deberían ser citados en la próxima revisión del IPCC.
Jones le contestó para consolarle:
La voz de Jones (actor): “No puedo ver ninguno de estos documentos en el próximo informe del IPCC. Kevin y yo les mantendremos fuera de alguna manera – incluso si tenemos que redefinir que es la literatura “peer-review”.
VO: En 2005, el equipo apuntó a otra publicación de la ciencia, la Geophysical Research Letters.
Su director James Saiers también es sospechoso de ser un escéptico.
Wigley y Mann intercambiaron mails:
Voz Wigley (actor): “Si piensas que Saiers está en el campo de los escépticos, entonces, si podemos encontrar pruebas documentales de ello, se podrían usar canales oficiales con la AGU (American Geophysical Union) para conseguir que lo despidieran”.
La voz de Mann (actor): “Una cosa con la que acabar” ”Climate Research”.
No podemos permitirnos perder GRL.
Creo que sería útil que la gente empezara a registrar sus experiencias w / – Saiers – - han publicado demasiados trabajos contrarios profundamente defectuosos en el último año .- – han sido basura pura “.
VO: colegas de confianza de Jones han participado en la revisión de trabajos unos de otros.
Los investigadores de menor rango han pedido a Jones, que podría recomendarles como revisores.
Este agosto recomendó nueve nombres y acabaron en la lista con la siguiente observación:
La voz de Jones (actor): “Todos sabemen el tipo de cosas que decir – de nuestro comentario y el terrible original, sin ninguna ayuda”.
VO: Se ha afirmado en público que los 3 000 científicos y revisores que participan en el proceso del IPCC comparten un entendimiento común.
Este llamado consenso dice que el clima mundial se sigue calentando y que las emisiones humanas de gases de efecto invernadero han creado la amenaza de una catástrofe climática.
Pero los documentos climategate revelan que incluso el equipo de hockey, la pequeña elite de científicos del clima, están lejos de ser unánimes en su opinión.
Un asunto de discordia ha sido el parón del calentamiento global en esta década.
Trenberth voz (actor): “El hecho es que no podemos dar cuenta de la falta de calentamiento en este momento y es una faena que no podemos”.
VO: Así es como se quejaba recientemente el científico climático Kevin Trenbertha sus colegas del CRU
Continuó con sus pensamientos en contra.
Trenberth voz (Actor): “Cómo no estar de acuerdo con una declaración que dice que no estamos cerca de saber a dónde va la energía, o si las nubes están cambiando para hacer el planeta más brillante. Estamos lejos de equilibrar el balance de energía. El hecho de que no podemos dar cuenta de qué está ocurriendo en el sistema climático …
VO: Una tarea importante del CRU es el mantenimiento de los datos de medición y el código de ordenador necesarios para el cálculo de la temperatura media mundial.
Este es el material que Jones se ha negado rotundamente entregar a examen externo.
Los documentos filtrados ahora revelan una razón probable para el secreto: Los datos científicos y código de computadora en el centro de la política mundial se encuentran en un estado que no es descifrable incluso para las personas encargadas de su mantenimiento.
Recientemente contrataron a un joven programador de computación llamado “Harry” para ordenar el caos.
Las observaciones agotadas de Harry son ahora públicas:
“Harry” (actor de voz): “Oh, hay que joderse. Es domingo por la noche, he trabajado todo el fin de semana, y justo cuando pensaba que estaba hecho, estoy golpeando otro problema que viene del estado desesperado de nuestras bases de datos. La integridad de los datos no es uniforme, es sólo un catálogo de problemas que continúa creciendo a medida que se encuentran. “
VO: Es precisamente esta base de datos que Harry maldice, la que proporciona la temperatura media del mundo, y que reclama un aumento de 0,7 º durante el siglo XX.
Esto es importante para el futuro.
Los modelos informáticos que predicen nuevos aumentos de la temperatura mundial se prueban y se calibran con estas estadísticas CRU.
Si son capaces de imitar la curva de calentamiento de este siglo construida en el CRU, se alega que sean capaces de predecir el clima hasta el año 2100.
VO: Muchos investigadores se han preguntado si el llamado fenómeno de isla de calor urbano se ha tenido en cuenta suficientemente en la construcción del CRU de la temperatura media mundial.
Jarl Ahlbeck: “Le he pedido a Phil Jones, muchas veces por correo electrónico, ¿cuál es el método utilizado en el ajuste de calor urbano, y nunca he recibido una respuesta.”
VO: calor urbano: el calor adicional medido en los centros de población en comparación con el campo circundante.
Despilfarro en el uso de energía es una de las razones detrás del efecto.
Ahlbeck (Señalando la curva de temperatura compilada por la NASA-GISS): “Aquí está la curva de temperatura para Bratsk (Rusia).
Las mediciones muestran que ha sido bastante plana, hasta que se abrió una gran fábrica de pulpa en la década de 1970 – y aquí se puede ver el calor producido por la planta de celulosa.
Temperatura en Bratsk ha aumentado dramáticamente debido a ella. “
VO: el norte de Rusia y Siberia tienen muchos lugares donde el calor urbano es considerable.
La energía ha sido utilizada temerariamente durante los inviernos largos y fríos.
las medias anuales de temperaturas en los centros urbanos son de hasta dos grados más altas que en el desierto circundante.
Ahlbeck: “Y en Yakutsk, que hasta la década de 1960 era un pueblo gulag atrasado sin mucha actividad industrial.
Entonces comenzó el desarrollo – se puede ver el calor urbano muy claramente en el calentamiento de Yakutsk “.
VO: El fenómeno se repite de ciudad en ciudad en el norte de Rusia: gráficos con fuertes palo de hockey durante los últimos 50 años.
Pero cuando vamos a las estaciones de campo, el clima, la imagen cambia: Dzardzan-cálida 1930, hoy en día cálido, más frío en el medio.
Isla Dickson en el mar Ártico – no aumentan significativamente la temperatura, los 30 es mucho más caliente que hoy en día.
Dudinka – el mismo patrón.
El norte de Finlandia recuerda Siberia.
El profesor Antero Järvinen es el director de la estación de investigación Kilpisjärvi en Laponia.
Ha estudiado la naturaleza del Ártico durante 40 años.
Ha reunido largas series temporales de la temperatura, el florecimiento de los árboles de abedul, así como el desove de la papamoscas cerrojillo.
Järvinen: ”No indican mucho calentamiento en absoluto, pero tampoco enfriamiento.
Es más o menos la situación que hemos tenido durante varias décadas.
Nosotros no podemos detectar nada dramático, y parece ser lo mismo en Spitzberg, por ejemplo – nada especial allí. “
VO (con el gráfico en la pantalla): Las estaciones meteorológicas en el desierto del Norte de Rusia repiten el patrón que es visible también en Sodankylä, Laponia finlandesa: unos cálidos 1930, luego enfiamiento, y desde la década de 1970 el calentamiento de nuevo, pero no tanto como en la década anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Pero el calor urbano ha contaminado gravemente las lecturas de temperatura de Rusia.
Y lo mismo pasa con China.
¿Cómo han tenido en cuenta esto Jones y el CRU en sus cálculos de temperatura global?
Probablemente de ninguna forma.
Entre los mensajes filtrados está el de Jones, donde explica que su única manera de corregir el efecto isla urbana es eliminar completamente del conjunto las estaciones contaminadas por el calor.
Según el email de Jonesl, el CRU ha eliminado sólo 38 de un total de unos 2 700 estaciones.
31 de estos fueron en América del Norte y 7 en Europa.
La lista de estaciones del CRU todavía incluye más de 200 estaciones sin corregir de Rusia, entre ellas todos los grandes centros industriales.
Ahlbeck: “Esto significa que, la curva mundial de Jones es defectuosa.
No representa el clima, representa algo más “.
VO: Incluso el IPCC ha admitido que, una gran parte del calentamiento de 0,7 grados en el siglo pasado fue causado por la variabilidad natural.
Los seres humanos contribuyen tal vez solo a la mitad de eso, pero teniendo en cuenta los efectos de isla urbana el papel desempeñado por los gases de efecto invernadero pueden limitarse a sólo unas pocas décimas.
El dióxido de carbono por sí mismo puede tener una influencia tan pequeña de calentamiento que queda ocultada por los errores de medición.
Es muy posible que, el cambio climático está dominado por el sol, aunque su radiación directa no es suficiente para obligar a grandes cambios.
Profesor Mursula: “Es interesante ver, si los efectos climáticos causados por el viento solar resultan ser los factores más influyentes del clima.
Sería una sorpresa, una gran sorpresa para la ciencia del clima, pero esto es muy posible.
Y en ese caso, el cambio climático puede ser decisivamente de origen solar.
VO: La verdad última sobre la filtración CRU o robo, posiblemente se dará a conocer la próxima primavera, cuando se termine la investigación independiente.
La filtración también está siendo investigada por la policía de Norfolk, otro asunto también es averiguar si el profesor Jones ha violado la FOIA.
Jones se ha retirado de su cargo, en espera de los resultados de las investigaciones.
En los EE.UU., el escándalo Climategate ha dado lugar a una investigación interna en la Universidad de Penn State para establecer que ha estado haciendo su profesor mundialmente famoso Michael Mann.
El escándalo puede llegar a contribuir a la transparencia de la ciencia del clima y a aclarar la reputación de un campo ensombrecido.
Mursula: “Bueno, vamos a esperar y ver lo que sale de la investigación y qué consecuencias podría tener en el IPCC.
Yo soy de la firme opinión de que el alcance de la IPCC debería ampliarse invitando a la colaboración de especialistas en la investigación espacial.
Es crucial investigar todos los mecanismos posibles de cómo el sol y el espacio en general pueden afectar el clima.
La interacción entre las partes ionizadas y neutras de la atmósfera es muy importante, y como ya se dijo, puede tener un impacto muy grande en este cambio climático ”.
La historia termina, con una cita crucial de los e-mails:
La voz de Jones (actor): “En todo caso, me gustaría que el cambio climático suceda y así la ciencia quede probada, independientemente de las consecuencias”.
Y es que la palabra expertos se las trae. Porque a menudo se refiere a tíos que se han pasado muchos años estudiando una materia … sin llegar a comprenderla. En cuyo caso tomarles en cuenta, o siquiera escucharles, es un acto de idiotas. Sería como llamarles expertos en derecho a Pepiño Blanco o a Acebes, porque se pasaron muchos años estudiándolo.
Lo del clima es un campo muy proclive para este fenómeno. Si un tío tiene un doctorado, e investiga en el CRU de la Universidad de East Anglia (el del climategate), ya es un experto en el clima, y cualquier periódico se siente justificado para dar cancha a sus opiniones como si se tratara del Dios mismo bajado del cielo para anunciar el apocalipsis.
Todos tenemos cientos de ejemplos.Aunque también tendemos a olvidarlos, que es por lo que seguimos escuchando a los charlatanes que sacan en la prensa. Pongamos un caso, aprovechando que WUWT [-->] lo cita hoy, y hay materia.
Marzo de 2000: Las nevadas ya son cosa del pasado.
Los pobres niños ya solo podrán tener una experiencia virtual de la nieve, en documentales, y así. Y los veranos cálidos harán que propseren las pestes y las plagas de las plantas, que eran mantenidas a raya por los fríos del invierno. Etc, etc. El calentamiento global, que aumenta más la temperatura de los inviernos que la de los veranos … bla bla bla.
¿Cual debería ser la reacción lógica ante esa proposición del periódico? ¿Tragar, o no tragar? Se supone que no podemos profundizar en todos los temas. No tenemos tiempo, ni probablemente interés. Pero pare eso tenemos unos supuestos intermediarios, que deberían hacer el filtro que nosotros no tenemos el tiempo de hacer. Periodistas. Porque para que simplemente nos den noticias al buen tuntún, sin el menor contraste de calidad, ya tenemos la internet infinita. Hay blogs para todos los gustos, y cualquiera puede elegir sus chorradas favoritas. Lo difícil es conseguir que no sean chorradas. ¿Sirven para eso los periódicos? ¿Tienen sentido todavía los periódicos? Desde luego que podrían tenerlo. Pero si hay alguno que lo consigue, yo no lo conozco.
Pongamos el caso de lo que los periódicos llaman, tan campanudamente, expertos. ¿Alguien comprueba, antes de publicarle, si ese fulano ha hecho anteriormente alguna previsión interesante válida? ¿No? Pues qué lástima, porque esa podría ser una una función verdaderamente útil de un periódico. Y si no sabemos nada de su currículum previsor, ni podemos dar por supuesto que el periódico lo haya contrastado, ¿por qué diablos vamos a leer un artículo sobre alegres previsones basadas en humo? ¿Y por qué pagamos por ello? Para chorradas llamativas, con la internet sobra.
Porque, lo evidente:
Enero de 2003: Gran nevada en Londres.
Enero de 2008: La nieve va a azotar todo el Reino Unido.
Febrero de 2009: Fuerte nieve paraliza Londres.
Diciembre de 2009: La nieve y el hielo golpearán Gran Bretaña en año nuevo
¿Qué, como nos quedamos? ¿Como idiotas? Los expertos (según los periódicos) saben menos sobre el clima de lo que creen que saben. Normal. Y sobre todo tratándose del clima. Yo creo que el problema no es de los expertos. Ellos, pobres, dicen lo que creen, y creen en lo que dicen. Como todo potito. Pero el intermediario debería tener un mínimo criterio a la hora de definir “experto”, y a la hora de juzgar las previsiones que pueden merecer la pena. Que les den clases de expertología. Y si no, que les zurzan, que para chorradas ya tenemos la internet.
Joé, Ferrán. Saludos. Entro a leer con todo el interés tu último artículo [-->], pero me has matado. ¿Te haces idea del tiempo que lleva llerlo, + asimilarlo, + contrastar medianamente lo que dices?
Pareces persona razonable. Seguro que podemos entendernos, al menos en algunos puntos.
¿Qué demuestra este artículo? ¿Que la papela del instituto ese de Oregón con la firma de 30.000, no conduce a ningún sitio -o incluso es un pufo? Pues estamos de acuerdo. Es la típica pijada propagandística a la que nadie sensato debería de hacer caso. Y que ya de antemano puedes pensar que sea pufo, como toda propaganda. ¿Y ahora qué hacemos, creernos el alarmismo, o incluso a tí mismo, ya que lo de Oregón es una filfa? Verás, para eso hay algunos problemas.
Aunque no lo dices explícitamete (creo, porque no he podido acabar), da la impresión de que sostienes que el argumento “negacionista” viene del dinero. Petroleras y los malos habituales. Si reciben dinero por negar la alarma, algunos pájaros muy malos la niegan, y eso es todo lo que hay. Pero así te quedas con cuatro flancos abiertos, y muy delicados:
1) Los que no cobran del dinero “sucio”:
Habría que digerir a científicos de primera fila no escépticos pero tampoco alarmistas, tipo Pielke, von Storch, Zorita, y así. Y habría que digerir a científicos de primera fila directamente escépticos, tipo Lindzen, Christy, Douglas, Spencer o Shaviv, por no extenderme demasiado.
2) Los que sí cobran del dinero “limpio”.
Si el argumento es que hay opiniones que no valen, porque son opiniones crematísticamente interesadas, espero que no lleves la cosa tan lejos como para imaginar que el dinero de un lado pervierte la opinión, pero el dinero del otro lado no la pervierte. Y entonces bastará que ta hagas una idea de las colosales cantidades de dinero público que se invierte en invetigación “calentóloga”, que no se invertirían si no hubiera gran alarma por medio. Hablamos, sencillamente, de miles de veces más que todo lo que se pueda achacar a los “malos”.
3) El método.
Ni el método científico ni el método lógico dicen nada de los estímulos que impulsan un argumento. Al contrario, lo que dicen es que te olvides de los estímulos, porque son irrelevantes. Lo que cuenta, salvo cuando queremos trampear, es el argumento mismo: su consistencia interna y su consistencia con los hechos. O sea, la prueba.
4) Lo del “negacionismo”.
No te ofendas por lo que voy a decir, porque no es nada personal. Sé que solo sigues la corriente, usas una palabra de moda que -muy convenientemente- molesta a los que quieres molestar, y no lo has pensado más allá. Pero eso de aplicar el término “negacionista” a una de las dos partes de una discusión, o es un sinsentido, o es una vileza.
a) Sinsentido.
En casi cualquier discusión todas las partes niegan algo y afirman algo -aunque distinto. En la que nos ocupa, los “escépticos” niegan fundamentalmente dos cosas: Las retroalimentaciones positivas del sistema climático (una gran sensibilidad del sistema). Y la madurez de la ciencia climática como para hacer predicciones válidas. Junto a esas dos negaciones afriman muchas cosas. Afirman forzamientos radiativos no contemplados por los alamristas. Afirman una gran variabilidad interna del sistema climático, sea por complejidad o sea directamente por caos. Y afirman que las temperaturas actuales sí tienen precedentes en los últimos 2.000 años, y por tanto son algo bastante normal.
Los alarmistas también son negacionistas. Niegan que en otras épocas recientes pasara lo que pasa ahora, de temperaturas, hielos, etc. Niegan las retroalimentaciones negativas. Y niegan que los modelos estén fallando estrepitosamente, algo que está a la vista de cualquiera.
Tal vez pretendes decir que los “escépticos” tienen una postura que a los “alarmistas” les parece incomprensible. Espero de tu altura de miras que puedas comprender que lo mismo pasa al revés; los escépticos no se lo pueden creer cuando ven a los otros afirmar que una ciencia recién nacida, en mantillas, que nunca ha acertado una predicción digna de ese nombre, sea una “settled science”.
O sea, el término no tiene sentido.
b) Vileza.
También se puede emplear lo de “negacionistas” como una forma de negar al contrario el derecho a discutir. Como si estuviera negando algo tan obvio que no merece la pena escucharlo. Pero si hay algo no obvio en este mundo es como carajo funciona el sistema climático. Y acabar con una discusión por el procedimiento de cerrar la boca al contrario, es una vileza.
Total, que protesto por la extensión de tu artículo, y ya ves el rollo en el que me he embarcado. Pero dime, ¿a donde vamos con la pamema esa de los 30.000? ¿Podrías hacer lo mismo con la famosa lista (750, creo) del senado USA [-->]? ¿Intentas acaso negar que hay una discusión en curso? Oye, ¿no serás un poquitín negacionista tú mismo ? Si hay que llamar “negacionista” a alguien, una estupidez o una vileza -como digo, ¿no será a los que niegan lo que resulta más obvio y a más primera vista para cualquiera? Por ejemplo que hay una discusión científica en sin resolver, y que la ciencia no está nada “settled”?
Saludos.
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Añadido:
Ah, perdón, y me he olvidado de un quinto flanco. Los científicos de primera fila que sí son alarmistas, que cobran -y mucho- del dinero “limpio”, y que cuando les cazan emails privados dicen cosas tan gráficas como “El truco de Mann para ocultar el declive” (Briffa), o El hecho es que de momento no podemos dar cuenta de la falta de calentamiento, y es una putada que no podamos (Trenberth), o antes destruyo los datos que mostrárselos a esa gente (Jones), o si es necesario -para que los contrarios no publiquen- redefiniremos qué es literatura “peer-reviewed” (Mann), o recent decline in tree-ring density has been ARTIFICIALLY REMOVED to facilitate calibration (Harry Readme file -código). O hablando de dinero, los más de diez millones del libras acumulados por Jones en “grants” los últimos años.
Así que eran cinco los pequeños flancos que quedan desubiertos con tu teoría del sucio dinero que todo lo mancha, y aquí no hay más historia. Me temo que sí que hay historia; y un montón de ella, además.
De todos los animales que cazaban los Inuit, el más apreciado era Nanuk, el oso polar. Consideraban a Nuanuk sabio, poderoso, y “casi humano”. Algunos le llamaban “el gran vagabundo solitario”. Muchas tribus contaban historias de extraños oso-hombres que vivían en iglús. Estos osos andaban a dos patas, como los homres, y podían hablar. Los nativos creían que se cambiaban la piel en la intimidad de sus casas.
– Polar Bears International
Esta es una historia cierta, salvo que todo se ha exagerado para hacerlo más dramático, o para vacilar a alguien. Cualquier parecido con políticos reales, así como cualquier insulto a la creencia religiosa de los alarmistas del calentamiento global es completamente intencional.
TASIILAQ, EAST GREENLAND
Abuelo, un oso polar, estaba en su silón viendo un reportaje de TV llamado “El drama de los Osos Polares”. El elegante reportero de la CNN parecía a punto de llorar mientras mostraba a una mamá oso y su cachorro, tristes, sobre un pequeño iceberg que se deshacía.
” … por culpa del cambio climático, la población de osos polares está disminuyendo y puede extinguirse pronto. Las temperaturas en ascenso están deshaciendo el hielo cada vez más pronto en el verano, dejando menos tiempo de caza a los osos. Los cietíficos dicen que si no reducimos la quema de combustibles fósiles pronto, el único sitio donde nuestros niños podrán ver estas magníficas criaturas será en el zoo, o en una película de Walt Disney. Para la CNN, les habló Anderson Cooper”.
“¿¡Extintos!?” -rugió Abuelo, golpeando los brazos de su sillón con sus grandes zarpas. “¿Hielo deshaciéndose? ¿Población de osos disminuyendo? ¿Quien escribe esta ciencia basura, al Gore?”
“No te enfades, papá” – dijo Madre, “Es la CNN, ¿qué esperabas? ¿Veracidad, equilibrio?”.
“¿Qué decían de osos polares muriendo, abuelo?” – preguntó Junior, con aspecto preocupado al salir de la cocina con una botella de Coca-Cola.
“Nada, Junior. Nada,” rezongó Abuelo. “Un montón de propaganda”
Después de la cena, Abuelo le leyó un cuento a Junior. Y cuando estaba a puto de apagar la luz, Junior le preguntó, -”Abuelo, ¿por qué le gritas a la tele? No pueden oirte”
“Lo sé,” dijo Abuelo con una sonrisa. “Viven muy lejos, en Nueva York y Washington. Por eso no saben nada de oso polares o del Ártico”.
Junior le miró perocupado. “Mamá dice que te va a dar un ataque al corazón si sigues gritándole a la tele.”
“No te preocupes,” se medio rió Abuelo. “Me cabreo cuando los humanos nos toman por muñequitas incapaces de sobrellevar un pequeño cambo en el clima”. Somos osos polares, ¡por Dios! No somos víctimas incapaces. No necesitamos al gobierno, o a Keith Olbermann, Greenpeace, Leonardo DiCaprio o ningún otro para protegernos de madre Naturaleza,
“Con que los humanos nos dejen en paz – y sus científicos paren de perseguirnos con helicópteros y de dispararnos con sus espopetas de dardos- estaríamos bien”.
“Y por qué no vas donde viven los humanos de la tele y les gritas” se preguntó Junior. “Todo el mundo escucha cuando pegas un bocinazo”
“No se creerían nada de lo que les diga. Pero es una buena idea, Junior,” dijo Abuelo apagando la luz.”Es una buena idea”
Lo último sobre las temperaturas de Groenlandia (2009):
Box, J.E., L. Yang, D.H. Bromwich, L.-S. Bai. 2009. Greenland ice sheet surface air temperature variability: 1840–2007. Journal of Climate, 22, 4029-4049.
Ponen cara de florecillas de San Francisco amando a hermano lobo. Hablan en nombre de la nueva deidad, Gaia. Pero no son mejores que los que aplauden o disculpan a los etarras o a los alqaedos. Solo son bestias. Y aunque son los reyes de la publicidad y el sentimiento, a veces asoman la patita por debajo de la puerta. Conviene mirar bien en esas ocasiones, para que tengamos claro qué es lo que hay al otro lado.
Esta se me había pasado, aunque dio que hablar en su momento. Allá por septiembre de este año. Este anuncio indigno del más asesino de los animales: el hombre.
Es una campaña de la empresa publicitaria DDB para la WWF – Brasil. La idea: que el tsunami mató cien veces más personas que los atentados del 11-S. Como Zapatero cuando dice que el “cambio climático” ha producido más muertes que el terrorismo internacional. Bien, Zapatero, WWF, queridos: el terrorismo no produce “muertes”; produce asesinatos. Y tampoco nadie ha demostrado jamás ninguna relación entre las actividades del hombre y tsunami alguno. O con alguna muerte “climática”.
¡Bah!, ¿os da lo mismo, no? Al final, las palabras están al servicio de la política, y no al revés (ZP).
Tanto DDB como WWF negaron su participación en el vídeo. Parece que acabaron comprendiendo que se habían pasado de bestias, e intentaban disimular. Pero ya no pueden. Mirar lo que pasa al pinchar en el youtube:
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Pero si alguien tiene estómago, y quiere verlo, puede:
Lo que les faltaba. La tierra -y sobre todo el mar, sin calentarse un montón de años. Todas las trampas y pufos, y la anticiencia del Climategate, a la vista del populacho vulgar. Y ahora, ¡tachán!, una explicación mejor que el CO2 para el calentamiento global.
Recordemos: el “calentamiento global”, ahora llamado “cambio climático” (con un par), es muy peculiar. Ni sigue una línea de tendencia más o menos uniforme, como el cercimiento de las emisiones de CO2, sino que va a saltos y vaivenes. El CO2 empezó a aumentar a lo bruto hacia 1945, y así ha seguido hasta ahora. Pero la temperatura no. no subió, sino que bajó entre 1945 y 1975. Después pegó un arreón súbito entre 1975 y 1998, y al séptimo día descansó, hasta ahora.
No tiene mucha correspondencia con el aumento constante y acelerado del CO2. Para el no calentamiento de la primera parte (45 – 74) lo explicaban por volcanes que hubo entonces, cuyas cenizas enfrían el ambiente. Pero no ha habido volcanes durante el no calentamiento 1998 – 2009. Y ahí ya tienen que empezar con las películas de terror. Que si el calor se ha escondido en el fondo del mar, matarilerilerile, (no es broma, lo dicen). Que si tal y que si cual. Chungo, muy chungo. De ahí Trenberth, confesándose con otros alarmistas:
“The fact is that we can’t account for the lack of warming at the moment and it is a travesty that we can’t,”
Siempre agarrados al argumento falaz: ¿Acaso tú lo puedes explicar con una teoría mejor que la mía? ¡Joder, que si tu teoría es mala, es mala aunque yo no tenga ninguna!
Y de repente aparece un espontáneo con una idea extraordinariamente brillante. Elclima está afectado por las oscilaciones de los ciclos solares, Es muy poco, no basta para explicar el calentamiento 1975 – 1998, pero es algo que está constatado. Pero entre 1975 y 1998 ocurrió algo especial, que aumentó sobemanera ese efecto del sol. Los CFCs (los cloro-fluor-coarbonados). que se prohibieron (1989) porque afectaban la capa de ozono, produciendo un agujero en los polos.
Y este estudio de Qing-Bin Lu, profesor de física y astronomía, explica el mecanismo y la correlación. Los rayos cósmicos, cuya intensidad depende del ciclo solar, afectan a la capa de ozono, y sus correspondientes agujeros. Al mismo tiempo, la disminución de la capa produce calentamiento en el sistema climático. Es un efecto pequeño, pero que se ha medido. Solo que con el desmadre de los CFCs en una época muy concreta, el fenómeno se aumentó brutalmente. Desde luego, como aguante la embestida que le van a meter los alarmistas, es una explicación muchísimo más coincidente con los datos que la del CO2. Por ejemplo, se explica perfectamente la falta de calentamiento actual, sin recurrir al matarilerilerile.
En palabras de :
“Mi descubrimiento no está de acuerdo con los modelos climáticos que convencionalmente creen que los gases invernadero, principalmente el CO2, son los culpables principales del calentamiento global en la última parte del siglo XX. Al contrario, los datos que se observan muestran que los CFCs, conspirando con los rayos cósmicos, cuasaron muy probablemente los agujeros de ozono y el calentamiento global. Este hallazgo ha sido completamente inesperado y sorprendente, puesto que yo me estaba enfocando en estudiar el mecanismo de la formación del agujero de ozono, no el calentamiento global”.
Como tantísimas veces, pura chamba y una mente abierta y despejada. Ah, y según su estudio, la tendencia al enfriamiento continuará durante los próximos 50 años. Pero esa será una discusión con el resto de los físicos solares.
Bien, ya veremos. A mi me gusta. Aguantará o no aguantará. Pero de momento ya tienen los alarmistas lo que tanto pedían (sin razón): una explicación mejor.
La línea de defensa del los alegres muchachos del Climategate, que repiten hasta la saciedad, es que el escándalo no pone en cuestión el extraordinario calentamiento del presente, que solo se puede deber al CO2. Incluso hay científicos serios y fiables, como Von Storch, que lo defienden [-->]. Por cierto, un paréntesis. Sombrerazo a von Storch en su blog, que plantea la cuestión [-->] en abierto total y sin tapujo alguno. Esperemos que tenga tiempo de contestar -lo ha prometido.
Pero parece dudosa la defensa, porque el escándalo apunta a las tres principales líneas de defensa del alarmismo. Y sí, ahora están en fase de defensa.
El Período Cálido Medieval y la fiabilidad de los proxies de Mann y Briffa.
La fiabilidad del sistema “peer review” (el motivo de que haya más literatura a favor del alarmismo).
La cantidad real de “calentamiento global”. (Una seria disminución del calentamiento del siglo pasado les jodería la teoría).
En los dos primeros puntos ya se están tambaleando, y lo tienen crudo. Y hoy saca Steve McIntyre un documento interesantísimo. Un trabajo que no pasó el sistema “peer reviewed” en 2004, por el documentado esfuerzo de Phil Jones, director del CRU. Y el trabajo ponía (pone aun) en cuestión los datos del CRU en Siberia, de los que es responsable Jones. Datos también puestos ahora en cuestión desde Rusia, pero por un organismo dudoso [-->]. Según el autor del trabajo de 2004, Kamel:
El resultado aquí presentado sugiere que el registro de temperaturas debería de revisarse en más regiones, e incluso globalmente.
A la vista de lo visto, y de la alucinante chapuza de los programas informáticos y el caos en las bases de datos del CRU, bien reflejadas en los emails, este trabajo [-->] de Kamel tiene hoy una dimensión completamente distinta. Y Jones impidiendo su publicación también:
Recently rejected two papers (one for JGR and for GRL) from people saying CRU has it wrong over Siberia. Went to town in both reviews, hopefully successfully. If either appears I will be very surprised, but you never know with GRL.
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Y claro, ya que los científicos “oficiales” no revisan los datos, ni ganas que tienen, lo está haciendo la gente. Ingenieros, estadísticos, tropa así. Todavía hay pocos resultados, pero siempre son en el mismo sentido. Los datos en crudo, o con una corrección que suena razonable, marcan menos calentamiento que el resultado final cocinado por el CRU, o el GISS. En Nueva Zelanda, en Australia, en Suiza, en Siberia y en Alaska. De momento. Y parece que siempre aplican demasiado poca corrección por el efecto térmico del crecimiento de las ciudades en las que están los termómetros.
Debería tener una solución fácil. Coger los pocos termómetros que hayan estado más de 80 años en un mismo sitio rural, y sacar con ellos -si no una temperatura media global, al menos un índice muy interesante. Podríamos hacernos una idea suficientemente aproximada de los aumentos y disminuciones que ha tenido la temperatura global el siglo pasado, sin necesidad de saber con exactitud la temperatura global media misma. Es baratísimo, para la pasta que se están gastando. Lo mismo sospechan que el resultado no les iba a parecer tan apetecible.
By David H. Douglass, Professor of Physics, University of Rochester, New York, and John R. Christy, Distinguished Professor, Atmospheric Science, University of Alabama at Huntsville
Y esto no ha hecho más que empezar. El climategate ha despertado el interés del populacho, que se ha empezado a preguntar -¿qué estaría haciendo esta banda en la cocina de los datos, si nadie se los revisaba? Parece que por fin nos vamos a acabar enterando.