Incluso en la España del flautista a veces impera el sentido común. El miedo es que
demasiado a menudo, y demasiado exclusivamente, suele venir de los jueces, y es de suponer que falta poco para que ZP y sus musicales muchachos de la alegría, se empleen a fondo para desactivarlos de una vez. Le llamarán “justicia de proximidad”, o con el nombre que inventen, pero no serán más que jueces a la carta, que no tendrán que pasar oposiciones. Y el flautista sentará a Rajoy en el sofá-adormidera que Felipe Gonzalez reservaba al franquista Fraga, y lo sorayizará de igual forma. Lo poco que le queda por sorayizarse.
Pero mientras, disfrutemos de los jueces que aun pasan de la flauta mágica:
Zuga nos envía -muchas gracias
– esta noticia de El País –>:
Un hotel de Burgos, al que la Sociedad General de Autores de España (SGAE) reclamó 2.157 euros por daños morales y materiales, al no pagar los derechos de autor por la música que ofrecía a través de su hilo musical, ha sido absuelto de dicho pago porque pudo obtener la música que ofrecía a través de su hilo musical mediante un sistema de licencias libres.
…
La jurisprudencia viene aceptando que, una vez que haya emisión pública de música, se debe presumir que está protegida por derechos de autor y que el demandado es quien debe acreditar que no lo está.
Sin embargo, el juez tiene en cuenta otra “jurisprudencia menor”, con sentencias de las audiencias provinciales de Sevilla y Segovia, según las cuales no se puede exigir al hotel la “prueba diabólica” de demostrar que “todas y cada una de las obras que ha emitido no correspondan con las gestionadas” por la SGAE.
°¿°
Abril 22, 2008 at 6:26 pm
[...] La SGAE y la prueba diabólica. [...]